Recién divorciada, ¿y ahora qué? Yo, 45 años, mujer, me acabo de divorciar, y encima en un pueblo pequeño. Aquí no se conoce a gente nueva con facilidad, y menos aún si, de entre todos los hombres, escogí al único "aceptable" que, al final, resultó no serlo. No es fácil de repente volver a estar sola a mi edad y en un pueblo. Las amas de casa, más o menos felices, te miran con lástima, y los hombres (también los casados) te devoran con la mirada.

Pero también tiene sus ventajas. Hago solo lo que quiero, tomo mis decisiones yo sola, no tengo que consultar nada con nadie. Me parece fantástico. Lo único que echo de menos es el sexo. A todos los hombres del pueblo los conozco, y ninguno me atrae. Una mujer tiene sus exigencias, y eso no cambia después del divorcio. Pero en un pueblo, conocer gente nueva es casi imposible.

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Conocer gente a través de anuncios de contactos

Casi por casualidad, hojeando el periódico me topé con un anuncio de contactos. "Mujer, 45, divorciada, busca..." "Esa podría ser yo", pensé. Y, la verdad, ¿por qué no? Así que ese mismo día envié mi anuncio, para que en la edición de dentro de dos números saliera de verdad y no solo en mi imaginación. Siendo sincera, mis expectativas no se cumplieron del todo. Me imaginaba que no podría con tantas ofertas y que, tras un largo proceso de selección, solo invitaría a quedar a los mejores. La realidad fue algo distinta. Solo tres respuestas en el buzón, y dos de ellas las descarté enseguida. El tercero era del pueblo de al lado, y quedé con él. En la cita descubrí que era Paco, el compañero de trabajo de mi exmarido. Como me miró igual de horrorizado, supongo que tampoco se esperaba encontrarse conmigo. Pasado el primer susto, nos reímos los dos, nos tomamos un café muy agradable y charlamos sobre lo difícil que es conocer gente nueva. Pero no nos intercambiamos el teléfono ni quedamos otra vez. Y el sexo, tampoco.

Conocer gente por internet

Después de este fracaso, rastreé internet en busca de gente nueva que conocer. Qué maravilla la cantidad de ofertas que hay. Me registré enseguida en una web de citas, solo para darme de baja al día siguiente. Allí se te puede ver, con foto y datos personales, y para eso parece que todavía no estoy preparada. Me iré de vacaciones y allí haré nuevas amistades. Y quizá el sexo surja por sí solo.